El caso del joven
estadounidense John Walker Lindh es muy sensible ya que se descubrió que este
joven estaba enlistado en las fuerzas de Al Qaeda y apoyaba de manera activa a
la organización terrorista, sin embargo luego reconoció su error y pudo dar un
punto de vista neutro de la guerra ya que pudo ver las dos caras de la moneda.
El "talibán estadounidense" se comprometió a
ofrecer la máxima colaboración a los agentes del FBI y de la CIA que lo vienen
interrogando sobre el tiempo que transcurrió en un campo de adiestramiento de
Al Qaeda en Afganistán con el fin de que no lo condenen por pertenecer a ese
grupo.
La condena a la cual fue sentenciado fue de 20 años de
prisión. Lindh se salvó de la condena de cadena perpetua tras haberse declarado
culpable de algunos cargos en su contra. A pesar que existe mucha gente que
está a favor de la condena a Walker Lindh, también existen personas que no están
de acuerdo ya que argumentan que era un muchacho de 21 años, al cual le
“lavaron el cerebro”.
Afirman que John Walker no ha recibido un juicio justo ya
que no ha sido entrevistado por expertos independientes sobre control mental y
los cultos, es esa variable la que las autoridades no están tomando en cuenta a
la hora de su condena.
Para termianar, esta en el criterio de cada uno sacar sus
propias conclusiones sobre la culpabilidad o inocencia de John Walker Lindh,
auqnue pensándolo bien…
¿Quiénes
somos nosotros para juzgarlo?
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